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Atsushi caminaba apresurado por los pasillos del hospital, Dazai había realizado otro intento de suicidio y quería llegar lo antes posible a la habitación donde se encontraba su inconsciente prometido.
Se encontraba en la agencia junto al resto de sus compañeros cuando recibió la llamada del hospital, intentó explicarle rápidamente a sus compañeros de trabajo lo que había pasado antes de que salir corriendo camino al centro hospitalario. Y ahora se encontraba fuera de la habitación, no era la primera vez que ocurría algo como esto, incluso antes de comenzar a salir con su mentor ya estaba acostumbrado a sus múltiples intentos de suicidio. Sabía que el resto de sus compañeros llegarían en cualquier momento, en situaciones como estas Kunikida dejaba a todos salir antes, a pesar de la apretada agenda y como eso afectaría el trabajo de la semana, atrasando a todos; pero en situaciones como esta, eso era lo de menos.
El de cabello plateado entró, viendo al amor de su vida conectado a una gran variedad de máquinas. Con el tiempo ya había aprendido para que servía cada una de ellas, y también podía predecir el daño provocado y cuanto tiempo tardaría Dazai en recuperarse según a qué máquinas estaba conectado.
Al menos no necesita un respirador, es probable que despierte pronto, fue uno de sus primeros pensamiento al examinar el cuarto. Si eso era verdad entonces tendría que darse prisa.
La agencia había acordado que Kunikida sería el primero de la agencia -exceptuando al hombre tigre por supuesto- en visitar a Dazai, el hospital no permitía más de dos visitantes al mismo tiempo y era de esperarse que Atsushi estaría todo el tiempo junto a su prometido, por lo que todos tomarían turnos para visitarlo y no abrumar demasiado al menor. El rubio ya había preguntado en recepción en que habitación se encontraba su compañero de trabajo, por lo que se dirigía ahí. Al llegar pudo ver como sentado al lado de la puerta, se encontraba un decaído Atsushi.
"Kunikida-san, que bueno que ya llegaste" murmuró el menor "Te estaba esperando, debes quedarte con Dazai-san; sabes que él no puede estar solo cuando despierte"
Al principio el mayor no entendía a que se refería el contrario ¿Iba a ir a algún lado? ¿Necesitaba ir a algún lado? ¿Cuándo iba a volver? Quizás iría a su hogar a buscar cosas para el castaño, pero si ese fuera el caso podría solo pedirle a otra persona de la agencia que fuera a buscar las cosas y las trajera al hospital, así funcionaba desde antes de que el menor llegara a la agencia. Debido a los medicamentos que le tuvieron que suministrar a Dazai, seguramente este no despertaría en varias horas más, por lo que el menor podría ir incluso hasta otra ciudad y volver, y aún así llegaría antes de que su pareja despertara. Sus pensamientos se detuvieron de súbito al ver la mano del menor, en específico el dedo anular de este, que ahora se encontraba vacío, sin rastro alguno de la sortija que solo unas horas atrás portaba con un lujoso anillo de compromiso, ; aquel anillo que se encontraba ahora mismo reposando en la pequeña mesa al lado de la camilla de Dazai.
"Oh, ya veo" exclamó el mayor. Atsushi no planeaba regresar antes de que el mayor despertara, ni tampoco lo haría luego de que eso ocurriera. "No planeo interferir con lo que sea que vayas a hacer, pero ¿Me dejarías saber el por qué de esta decisión?"
La relación del menor con su mentor no es ni era ningún secreto para nadie, apenas comenzaron a salir Dazai se encargó de que cualquier todas las personas del edificio y probablemente de la cuadra se enteraran de las buenas nuevas; ni siquiera fue una sorpresa que los integrantes de la Port Mafia también recibieran la noticia. Luego de cuatro años y medio de relación finalmente Dazai decidió pedirle matrimonio al peliplateado, ahora mismo llevaban seis meses comprometidos y estaban próximos a comenzar los preparativos de la boda. Kunikida estaba seguro de que nadie esperaría que Atsushi dejara a Dazai, menos en un momento como este, incluso se atrevería a decir que ni siquiera Ranpo se lo veía venir ¿Así que por qué tomaría una decisión tan repentina y drástica?
"Se que probablemente no vas a entender lo que voy a hacer, y quiero aclarar que todavía lo amo Kunikida-san, más que a nada en este mundo. Sin embargo, no puedo seguir así, no es bueno para mí y tampoco creo que esto sea justo para Osa... Dazai-san" respondió el hombre tigre, sinceridad pura en su mirada. "Cuando llevábamos tres años y medio de relación con Dazai-san, mientras caminábamos él me dijo que quería buscar una razón para vivir, no puedes imaginar lo alegre que me sentí al escucharle decir eso. Para ese entonces sus intentos de suicidio eran cada vez menos frecuentes y esperaba que ese fuera el paso final para que estos terminaran de una vez por todas" el menor suspiró antes de continuar, lágrimas amenazando con salir de sus ojos. "Exactamente un año después, en el mismo lugar me pidió matrimonio. La felicidad que sentí al escuchar que quería buscar una razón para vivir no fue nada comparada con ese momento, para ese entonces Dazai-san ya había desistido completamente de la idea de un suicidio ¿Lo puedes creer? Un año entero sin ningún intento. Mientras estaba arrodillado en el piso, con el anillo en su mano me dijo que había encontrado su razón para vivir y que esa razón era yo" las lágrimas comenzaron a caer de los ojos del menor y este no hacía nada para detenerlas. "Siempre pensé que eso sería algo que solo podría llegar a escuchar en un sueño, pero no lo fue. Tenía al amor de mi vida frente a mi, pidiéndome matrimonio y diciendo que quería pasar el resto de su vida conmigo, una vida que según él valía la pena vivir. No estaba feliz solo por mí, sino por él. Incluso si empezaba a apreciar la vida por mi, quizás podía buscar más razones que lo mantuvieran aquí."
"Un intento de suicidio no borra todo lo que me acabas de decir Atsushi-kun" interrumpió el mayor.
"Opino lo mismo que tú Kunikida-san, pero tú mismo lo dijiste, un intento de suicidio no borra todo eso ¿pero qué tal cuatro?
El primero fue tres meses luego de nuestro compromiso, por suerte llegué a tiempo para que no fuera nada grave. Dazai-san me dijo que era difícil dejar los viejos hábitos, a pesar de haber estado más de un año libre de intentos de suicidio, pero intenté ponerme en su lugar, era algo de una vez y yo estaba ahí para apoyarlo, dos meses después volvió a intentarlo, luego un mes después lo intentó de nuevo, en todas esas ocasiones estaba cerca y evité que pasara a mayores; es por esto que nadie lo supo, con excepción de Ranpo probablemente, y hoy fue su cuarto intento desde que nos comprometimos y no pude detenerlo. Se lo que piensas, no es mi culpa ni es mi responsabilidad, no puedo estar con él todo el tiempo para evitar que haga algo como eso y el es responsable de sus acciones, pero yo fallé en ser su razón para vivir. Hace tiempo que no soy suficiente para él, no sé si el teme decírmelo, si todavía no se da cuenta o lo sabe y se miente a si mismo; él es muy inteligente por lo que seguro es la última opción. Se que si estoy cuando el despierte no podré abandonarlo y no es justo para mí ni para él. Dazai-san encontró una razón para vivir una vez y de un día para otro esa razón ya no era suficiente , pero se que su verdadera razón para vivir está afuera, esperando que él la encuentre y esa razón no soy yo.
Esta situación tampoco es justa para mí, estos meses en vez de sentirme emocionado y feliz planeando mi futura boda solo he sentido el miedo de perder a la persona que amo. Me despierto cada día preguntándome si hoy será el día que el logre su cometido y no puedo soportarlo. Cuando empecé a salir con él pensé que podría vivir con eso, pero ahora que vi al verdadero Dazai Osamu con ganas de vivir y no ganas de morir no puedo volver a lo mismo. Se que todavía me faltan muchas cosas por aprender, en especial hablando de amor considerando que Dazai-san ha sido mi única pareja, pero estoy seguro de que no es así como debería sentirme.
Quizás no estemos destinados a un juntos por siempre, sin embargo, no me arrepiento de nada, jamás me arrepentiría de haberlo amado y de todo lo que vivimos juntos. Mañana dejaré mi carta de renuncia en la agencia con el presidente, se que seguir ahí solo lo haría esto más difícil para ambos, en especial para él" Atsushi se acercó a su compañero de trabajo para tomar sus manos entre las suyas. "Por favor cuida de él, confío en ti y en la agencia para estar a su lado, ayúdenlo a no rendirse y si es necesario oblíguenlo a seguir buscando razones para vivir, razones que sean suficientes para que él decida quedarse definitivamente"
El menor lo soltó para retirarse del hospital, sin siquiera esperar una respuesta del rubio, no es como que el mayor tuviese algo que decir, se encontraba estupefacto. Entendía la razón detrás de la decisión de su subordinado, o mejor dicho ex-subordinado, pero eso no impedía que la cuestionara, de todos modos no había nada que él pudiera hacer. Ahora tendría que llamar al resto de la agencia y comunicarles lo sucedido.
Esperaba que tanto Atsushi como Dazai lograran sanar, y si el destino así lo tenía escrito ellos podrían tener su felices por siempre en otro momento.
"Quizás ellos eran las personas correctas, en el momento incorrecto"
