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Draco Malfoy es un Idiota

Summary:

Draco Malfoy es un idiota. Es un alivio que tenga a una amiga que se lo recuerde para generarle algo de conciencia de vez en cuando.

Chapter Text

Draco Malfoy es un idiota, un completo idiota.

¡Claro que era un idiota! Solo a alguien idiota se le habría podido ocurrir acercarse a un hipogrifo sin seguir las instrucciones de su profesor.

Aunque eso no fue lo más idiota que hizo, por supuesto que no, porque en medio de todo su enojo Draco le había informado del incidente a su padre para que tomara cartas en el asunto.

- ¿¿Cómo pudiste??- le reclamaba una chica de apenas segundo año -. ¿¿Por qué hiciste eso, Malfoy?? ¿¿En algún momento te detuviste a pensar en cómo esto afectaría a los demás?? ¡¡Claro que no lo hiciste!!- 

Si fuera cualquier otra chica, Draco ya la habría mandado de paseo e incluso habría dejado que Crabbe y Goyle la hechizaran o algo por el estilo, después de todo, la chica era una Gryffindor y no había nada que la mayoría, si no es que todos los Slytherin, odiaran más que a un Gryffindor.

Sin embargo, esa chica no era una Gryffindor cualquiera.

Lilian Jane Snape era una cosa menuda de apenas doce años, de piel clara que contrastaba con su intenso cabello y ojos color negro que, cuando estaba tan enojada como lo estaba ahora, emitían el mismo resplandor que su padre para mantener a raya hasta a los estudiantes más problemáticos.

- ¿Y bien? ¿No vas a decir nada? – le preguntó después de gritarle al rubio por unos minutos más.

- Esa criatura es peligrosa – respondió desde su lugar sentado bajo la sombra de uno de los árboles de los jardines del colegio -. Casi me arranca el brazo –

-El único peligro aquí, eres tú. Buckbeak jamás te habría hecho daño si te hubieras acercado a él de forma correcta ¡Y no me digas que lo hiciste, porque ambos sabemos que no fue así! – le reprendió cuando vio que estaba a punto de protestar -. Te conozco de años, Draco, no me mientas –

Lilian, o Lily como prefería que le llamaran, tomó asiento a su lado, el enojo inicial se había atenuado un poco y sabía que no ganaría nada gritándole de todos modos.

Draco mantuvo su vista en el lago frente a ellos, incapaz de mirar a su amiga.

Si hubiera más personas a su alrededor, Draco seguramente habría dicho alguna tontería para irritarla más y ganarse unas risas de aprobación del público que estuviera de su lado, cosa que solo haría que se distanciaran como ocurrió el año pasado cuando insultó a Hermione frente al equipo de Quidditch ganándose una buena bofetada por parte de la niña.

Sabiendo que su amigo era un idiota cuando estaba rodeado de otros idiotas, la pelinegra lo citó para hablar en privado en los jardines un domingo por la mañana, por que nadie estaba despierto tan temprano un domingo.

Ambos se sentaron en silencio por un rato fingiendo contemplar la vista cuando en realidad ambos estaban pensando en sus siguientes palabras con cuidado, ya que no querían generar más distancia entre ellos.

El terminar en casas separadas, y no en cualquiera, sino en las casas con mayor rivalidad en la historia de Hogwarts, tampoco ayudaba y ni hablar sobre la amistad que había surgido entre Lily con el Trío de Oro.

Draco quería fervientemente continuar la discusión, pero Lily ya había desmoronado todos sus argumentos con los cuales defenderse, y si bien la Gryffindor admitió que Hagrid tuvo parte de la culpa, el rubio también actuó de forma imprudente.

-Hablaré con mi padre y veré que levante los cargos - ofreció el Slytherin.

-No, no quiero que entres en discusiones con tus padres - dijo Lily con un suspiro cansado -. Además, ya se lo he pedido y no lo hará. Tu madre tampoco va a intentar disuadir sus planes al igual que mi padre. “Es por tu seguridad” - terminó de decir imitando el tono remilgado de Lucius Malfoy.

Si la situación no fuera de vida o muerte para una criatura, Draco se habría reído por la imitación.

Aún así, el rubio sonrió de lado imaginando la cara de su padre al recibir la carta de Lily, pues estaba seguro de había mandado una realmente extensa exponiendo todos los argumentos posibles para salvar al hipogrifo, también estaba seguro de que si todo se hubiera dicho en persona se habría armado un interesante debate entre ambos. 

-¿Cómo sigue tu brazo?- preguntó después de un tiempo la pelinegra.
-Bien… sanando - respondió poniéndose de pie -. Muero de hambre, jamás me había levantado tan temprano un domingo. ¿Quieres ir a ver si los elfos ya tienen listo el desayuno?-
-¡Oh pobre, bebé! Lo hice madrugar - 

Draco la empujó sin fuerza para hacerla tambalearse cuando se puso de pie, cosa que hizo reír a la pelinegra.

En el Gran Comedor, ya había más estudiantes despiertos, siendo en su mayoría Ravenclaw.

Para mala suerte de Draco, Potter y Granger eran unos de los pocos estudiantes que ocupaban las mesas.

El rubio estaba por despedirse de su amiga, pero se sorprendió al ver que ella seguía a su lado y únicamente había saludado a los Gryffindor con un gesto de la mano.

-¿No vas a ir con Potter? - preguntó en un tono algo amargado cuando se sentaron en un rincón apartado en  la mesa de las serpientes.
-¿Quieres que me vaya?-
-¡No!- dijo un poco demasiado alto.

Algunos de los estudiantes voltearon a verlos, entre ellos los Gryffindor, a quien Draco fulminó con la mirada antes de volver su atención a la pelinegra  -. No - se corrigió -, solo se me hizo extraño ya que no te despegas de ellos-

-Bueno, pertenecemos a la misma casa. No tengo muchas opciones - respondió con una sonrisa que se hizo más grande al ver el ceño fruncido del rubio.

Lily sabía que a Draco no le agradaba Harry y viceversa, también sabía que su amigo estaba ofendido por como rechazó su amistad durante el primer año, siendo esa una de las principales razones de su mutuo odio,  porque ¿Quién rechazaría la amistad de un Malfoy?.

La pelinegra amablemente le había explicado que ella lo haría si no lo conociera y hubiera usado las mismas palabras que usó con Harry para ofrecerle su amistad.

La otra razón era que no le gustaba la amistad que había entablado con Lily y temía que su amiga se alejara de él, o peor, que se viera envuelta en problemas que pudieran atentar contra su vida, siendo esta una razón justificada pues Draco no olvidaba a su amiga pálida, aterrada y petrificada durante el final del año pasado. 

-Oye -

Draco levantó la vista de su fruta picada cuando escuchó la voz de Lily.

-Eres mi mejor amigo - le recordó viéndolo directamente a los ojos -. Y no tengo intenciones de que eso cambie en un futuro próximo -
-Tu también eres mi mejor amiga- respondió con una pequeña sonrisa.

Cuando terminaron de desayunar, se quedaron un rato más en el Gran Comedor y jugaron al snap explosivo. 

En la mesa de Gryffindor Harry y Hermione observaban la interacción de la leona y la serpiente, sin saber cómo reaccionar. Sabían que Lily era amiga cercana de Malfoy, pero en sus cabezas no entendían como podía llevarse con alguien tan idiota.