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Addams Mirabel

Summary:

Una extraña adopción podría ser la respuesta.

"Míralos solo son polillas, atraídos por la luz... Arderán"

Chapter Text

Las puertas de casita se abrieron de golpe, su sombra parecía extenderse por la casa entera y la luz roja del aterdecer rodearla. La familia que discutía en el patio acaloradamente hace unos momentos se quedó callada, solo se oían las pisadas resonar en las baldosas mientras la sombra se adentraba.

 

–Oh, familia Madrigal, es un horror verlos de nuevo. –Su voz cantarina le dio escalofríos a todos los presentes.

 

Lentamente la silueta de la joven se adentraba con la atención de todos sobre ella.

 

–Solo me tomara un momento y luego puedo desaparecer otra vez, como tanto desean. –Una amplia sonrisa se mostró en sus labios carmesí.

 

–¿Mirabel? –Se escucho una voz quebrada.

 

***

9 años antes.

 

Habrás escuchado de ella, la niña cuyo don no se presentó en su cumpleaños como había ocurrido con demás miembros de su familia y se comenzó a rumorear, que igual que su tío, estaba maldita. Pues esa niña hoy cumpliría seis años.

 

–Animate mi pequeña. –Su madre le hablaba de forma cariñosa, animando la a salir de la cama.

 

–No quiero.

 

–Te haré tu comida favorita y un rico pastel. –Intento otra vez. –Solo que será hasta la noche…

 

La madre tenía demasiado trabajo y estaría demasiado ocupada hasta ese momento. La pequeña asomó su cabeza debajo de las cobijas y con un murmullo respondió.

 

–Esta bien.

 

Con un beso en la frente la madre se despide, después de un rato la pequeña se anima a la salir de su habitación.

 

Pero al bajar por las escaleras se esconde como puede.

 

–No ha pasado nada madre. Tal vez solo fue algo de una vez…

 

–Le pedí una visión a Bruno y al día siguiente desaparece.

 

–No… no hablemos de –Se le quebró la voz mientras una brisa empapa el corredor.

 

–Solo puede ser algo malo, creí ver una grieta en la casita está mañana –la voz de una anciana se escucha más pesada y cansada.

 

Las voces se alejaron por el pasillo, Mirabel salió de su escondite con los ojos llorosos. Era duro escucharlo de frente y aún más de espaldas.

 

En la cocina solo quedaba su padre, los demás ya habían salido, le sirvió el desayuno y luego el también se fue.

 

Nadie noto a Mirabel llorando detrás de la casa y nadie noto cuando se fue caminando. Solo alguien noto que no apareció para la comida.

Fue hasta la cena cuando sus padres vieron que faltaba, fue a la media noche que se dieron cuenta que no aparecía por ningún lado.

 

Al día siguiente medio pueblo la buscaba pero tres días después se detuvieron, no había forma de encontrarla, no había rastro alguno o dirección que tomar. Desde ese día comenzaron a circular rumores muy locos.

 

El milagro fue quien se la llevó, fue el malvado Bruno, se ahogó en el río, es como si la tierra se la tragó. Pero nadie sabía nada.

 

¿Qué pasó realmente ese día? Tal vez hay que oírlo de parte de la propia Mirabel Madrigal.

 

Caminé y caminé, no sé por cuánto tiempo, tampoco que dirección tomé. Pero ya no veía ningún caminó, o el encantó, tal vez bajando una montaña pues el camino era inclinado y había cambiado ahora era de bajada.

 

Solo quería dejar de molestar o causar problemas, solo quería ayudarlos…

 

Debí fijarme en el camino frente a mi porque lo siguiente que supe fue que caía, no fue grande pero no me detuve. Sentía mi cuerpo rodar y chocar con todo a mi paso, piedras, espinas, arbustos y ramas.

 

Cuando todo se detuvo, solo sentía frío y parte de mi cara mojada, solo veía el cielo naranja del atardecer, alcé mi mano intentando alcanzar una mariposa dorada que pasó. ¿Abuelito Pedro vienes por mí? ¿Vas a cuidarme ahora tú?

 

–What 's that?

 

–Well little bat, Is not a beast… Looks like a child

 

Giré la cabeza un poco y creo que vi algunas personas vestidas de negro ¿Serían quienes me acompañen con mi abuelito? Me puse de pié, creo que oí un crujido, tal vez una rama más que aplaste.

 

–Hola –Sentí mis párpados pesados

 

–Hola pequeña –La linda señora de cabello negro se acercó. Solo pude sonreír cuando mis ojos se cerraron.