Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Fandom:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2023-12-08
Updated:
2024-05-23
Words:
7,522
Chapters:
6/?
Comments:
7
Kudos:
25
Bookmarks:
1
Hits:
454

Niño de verdad

Summary:

Geppetto creo un hermano para su hijo Carlo aunque sus intenciones no son tan inocentes como creen, pues creo a P para que fuera el hijo obediente que siempre quiso.
sus planes no resultan como esperaba ya que Carlo empieza a tomarle cariño y a protegerlo de las demandas de su padre creando un lazo de verdaderos hermanos.

Notes:

Amo hacer que Carlo y P sean hermanos y más con diferencia de edad

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Capitulo 1

Chapter Text

Las calles estaban oscuras y húmedas, era el ambiente idóneo para lo que estaba pasando.

Las marionetas habían enloquecido y atacaban a los humanos sin piedad. Lo que extraño a todos fue que solo atacaban humanos, era como si algo o alguien los estuviera mandando a hacerlo.

-Odio este clima -dijo Carlo de mal humor mientras corrían bajo la lluvia.

-Creí que te gustaba.

-Eso era antes de que tuviéramos que escondernos para que las marionetas o esas cosas no nos ataquen.

No solo tenían que defenderse de las marionetas, también habían aparecido unas cosas que en algún momento fueron humanos y fueron contagiados de petronecrosis pero de una forma más agresiva.

-¿Escuchas eso? -dijo Romeo parando en seco tratando de encontrar la fuente del ruido.

-What…?

La pregunta quedó en el aire al percatarse de lo que su amigo hablaba. Era un llanto infantil, el cual no se encontraba muy lejos pero eso no fue lo que los preocupó sino que cerca del lugar había marionetas rondando la zona y quizás serían alertadas por el ruido.

-Debemos ayudar.

-No creo que sea buena idea.

Carlo frunció el ceño al ver la negativa de su amigo y aunque sabía que era peligroso, no quería dejar a un niño que probablemente estaba solo y asustado.

-Sé que no importa lo que te diga, no me vas a escuchar así que vamos a revisar.

Los dos acosadores caminaron con cautela hacía el origen del llanto y se sorprendieron de ver a un pequeño niño escondido detrás de unas cajas.

El infante parecía tener alrededor de cuatro o cinco años, tenía el cabello gris y ondulado. No podía distinguir si estaba herido ya que se encontraba encorvado abrazando sus rodillas mientras trataba de no hacer ruido.

-¿Estás bien? -preguntó Romeo en voz baja tratando de no asustar al menor.

El niño volteo y el rubio se sorprendió al verle el rostro. El pequeño era idéntico a Carlo, a excepción de las pecas y el color de sus ojos, los cuales eran azules. Fuera de eso era la misma cara aunque con rasgos más infantiles.

-¿Qué demonios?

Carlo igual se sorprendió al ver al menor quien había dejado de llorar y solo los veía con curiosidad.

-No sabía que tenías un hermano menor.

-No lo tengo.

-Cuidado -gritó el niño al ver qué una marioneta iba directo a atacar a los mayores, quienes pidieron defenderse a tiempo.

Después de unas cuantas estocadas con sus armas, volvieron a estar en calma.

-Será mejor que lo llevemos con nosotros al hotel.

-Primero quiero que me responda algo -Carlo se arrodillo quedando a la altura del niño- ¿Quién eres? ¿Dónde están tus padres? ¿Y porque te pareces a mí?

-Me llamo Pinocho -respondió con voz infantil mientras agarraba con nerviosismo el camisón que vestía -papá dijo que tenía que salir y que no tardaría pero aún no llega -las lágrimas volvieron a inundar sus ojos- nos parecemos porque eres mi hermano mayor.

-Yo no tengo hermanos -exclamó molesto- ¿Quién es tu padre?

-Él nombre de papá es Giuseppe Geppetto, él dijo que P tenía un hermano mayor llamado Carlo y que iría a buscarlo para que estuviéramos juntos.

Lo dicho trastorno más al joven Carlo pues él nunca se enteró de que tenía un hermano. Tenía que aclarar todo con su padre pero no sabía dónde estaba ya que nunca llegó al hotel a buscarlo.

-Él clima está empeorando y no es bueno para un niño tan pequeño -dijo Romeo siendo quien salió primero del shock.

-¿Papá? 

-Lo buscaremos después pero primero debemos ponernos a salvo.

Carlo se levantó y antes de empezar a caminar, noto que P no tenía zapatos y además tenía ropa muy ligera para el clima tan frío.

-Será mejor que te cargue para poder ir más rápido.

Sin esperar respuesta lo tomó en sus brazos y Romeo le dio su chaqueta para que pudiera cubrirse del frío aire y la lluvia. 

Afortunadamente no estaba tan lejos del hotel así que en poco tiempo ya se encontraban frente a sus enormes puertas las cuales se desbloquearón después de preguntarles si eran humanos o marionetas.

Una vez dentro fueron directo a la habitación que los dos chicos compraron haciendo el menor ruido posible ya que era muy noche y los pocos habitantes del lugar estaban dormidos. Ya en la habitación, Carlo bajó al niño y este se le quedó viendo como esperando algo.

-Creo que primero que todo, debemos tomar un baño para no enfermarnos.

-Voy a llenar la bañera.

-Yo lo haré, ustedes deben hablar un poco.

Romeo fue al baño dejando a los hermanos solos. 

-Aun no me dices quien es tu madre, la mía falleció hace mucho así que no podemos tener la misma.

-Yo no tengo mamá, solo papá.

-¿Falleció?

Pinocchio negó.

-Solo es papá.

-Quizá no lo sepas porque eres muy pequeño, pero para que un bebé nazca debe haber una mamá y un papá.

-Yo no nací.

Carlo quedó consternado y al verlo, decidió explicar la situación así como su padre se lo explicó a él.

-Papá me creo, dijo que te sentías solo así que quería darte un hermano.

El mayor no sabía qué decir. Nunca creyó que su padre fuera capaz de crearle un hermano. 

-¿Entonces eres una marioneta?

-No, soy un niño.

-Si te crearon quiere decir que eres una marioneta, aunque parezcas humano no lo eres.

-Papá dijo que yo era especial, que él me hizo como un niño de verdad.

-Eso es imposible.

-Papá no miente.

-Claro que lo hace, siempre miente.

-No lo hace.

-Tú no lo conoces, es más creo que si te creo fue más para tener a su niño perfecto y no por mi.

-Pero él dijo…

-No importa lo que dijera no somos hermanos, eres una simple máquina.

La discusión llamó la atención de Romeo quien salió del baño para ver a Pinocho llorando y a Carlo enojado.

-¿Qué pasó?

-Necesito aire.

Carlo salió de la habitación dejando a los otros dos solos.

-No me quiere -lloro más fuerte haciendo que el rubio sintiera pena por el menor.

-No es eso, es solo que no sabe cómo expresarse

-Él dijo que soy una máquina, pero soy un niño de verdad.

-Creo que me he perdido de algo -se agachó y cargó al niño- mientras te bañó puedes contarme qué pasó y así podemos buscar una solución, ¿Que te parece?

Pinocchio asintió mientras lo abrazaba para empezar a contarle todo lo que había vivido desde que despertó hasta que los encontró.