Chapter Text
I
Por favor, No mates al mensajero
Era la tercera noche lejos de casa y había terminado refugiándose en el sitio mas obscuro que podía evocar su memoria. Entró por una ventana que hace tiempo nadie se ocupaba, el lugar era un cementerio de días más felices, vidrios rotos, ventanas opacas con nervaduras que debieron ser hermosas en otros tiempos, mobiliario roto y abandonado, cargado de memorias y una capa de polvo.
El reflejo de la ventana le devolvió una imagen distorsionada de su rostro, el maquillaje arruinado y los ojos hinchados después de tanto llorar, su rostro pálido y esas pupilas de color rosado que aún le causaban desconcierto cuando le regresaba la mirada.
La luz del exterior apenas si se colaba entre los cristales que alguna vez habían dado vida al lugar. El aroma a licor y tabaco aún impregnaban el salón y le resultaba vagamente familiares, casi podía jurar como su mente podía evocar a los grupos que se reunían después de las jornadas a pasar un rato en el lugar bajo la atenta mirada de Vander. Caminó casi a tientas detrás de la barra pero el sonido de la puerta principal cerrarse la hizo ponerse en alerta de inmediato, apagó la lámpara y lentamente extrajo su pistola preparándose para lo peor.
- Sal o disparo – dijo con voz firme – no lo voy a repetir
- Vengo en son de paz – dijo una voz familiar saliendo de las sombras – por favor, no mates al mensajero
- ¿Ekko?, ¿qué haces aquí?, Tú... ¡esto es entre Vi y yo! – dijo irritada - ¿Cómo es que me encontraste?
- Digamos que fue una corazonada
- Tu y yo sabemos que no existe tal cosa
- Siendo sincero, me limité a seguir el rastro de destrucción que dejaste a tu paso – dijo en tono serio –pólvora, grafiti, diamantina y caos
Jinx lo observó entrecerrando los ojos, era la última persona que esperaba encontrar. Se suponía que Vi debía encontrarla, no Ekko, se suponía que así lo había planeado, que su hermana la esperaría en el sitio de sus memorias, pero una vez más se había equivocado, una voz le repitió que nunca había sido una prioridad para Vi, otra le susurró que solo era un peso más al que tenía que abandonar una vez más para que su hermana pudiera seguir con su vida perfecta.
- tu fleco aún tiene diamantina – dijo al acercarse con cautela
- ¿Por qué estás aquí?
- Si mis cálculos no me fallan, salí tras de ti desde la fiesta de Vi.
Ekko se dejó caer en un asiento frente a la barra. Parecía cansado, aún vestía parte del traje verde con manchas de colores, se llevó la mano a sus cabellos, notó que aún llevaba las mangas remangadas que tres días atrás que le habían hecho detenerse por unos instantes antes de llevar a cabo su plan, pero lucía un cansado pero de alguna forma inexplicable se las arreglaba para sonreír, llevaba consigo su chamarra verde y su deslizador.
- Tendrás que disculpar que me siente, pero llevo tres días siguiendo tu rastro, casi no he dormido y apenas he probado bocado.
Jinx lo siguió con la mirada, Ekko sin inmutarse sacó una mochila cilíndrica bajo de su chamarra, y extrajo un objeto metálico que la hizo sobresaltarse. Era ese modelo de fiambrera como el que sus padres llevaban al trabajo cuando era pequeña y en el momento en que destapó los aromas hicieron que sus planes de venganza se esfumaran.
- ¡pollo al curry! – dijo en un tono más agudo de lo que le habría gustado.
- La salsa tiene un sabor increíble, está hecho con las especias más picantes de todo Zaun , tiene verduras, arroz con coco … ¿quieres?
- Esto es demasiado bueno para ser real – dijo relamiéndose los labios
- ¿entonces no quieres? – dijo sonriendo mientras removía un poco del plato frente a ella – llevándose disimuladamente un poco de la salsa a los labios – es una pena, está en su punto
- ¡claro que sí! – dijo muy a su pesar - ¡Como si no me conocieras!
Comieron en silencio del mismo molde como en los viejos tiempos. Jinx saboreó cada bocado como si fuera el platillo más delicioso de toda Runaterra. Ekko la observaba de reojo entre mientras desaparecían curry , arroz e incluso las samosas que Scar había agregado de último minuto, antes de que saliera disparado tras escuchar el rumor de que la habían visto grafiteando cerca del puente entre Piltover y Zaun.
Powd… Jinx había cambiado mucho desde la última vez que había tenido la oportunidad de verla en vivo, ya no era la niña pequeña que le había roto el corazón en aquella estúpida competencia de robótica.
Flequillo, largas trenzas adornadas con detalles metálicos que se movían con gracia, su rostro aniñado había dejado paso a un rostro de joven, con esas pupilas rosas que le recordaban que era Jinx y no a Powder. Llevaba esos guantes negros y la chamarra que había pertenecido a Silko, un top negro con aplicaciones blancas, unos pantalones a rayas que de alguna forma le resultaban vagamente familiares y unas botas de combate que habían dejado atrás sus mejores días.
No pudo evitar evocar esos días en los que Vi salía con Mylo y Claggor a alguna aventura por los muelles y no había podido/querido llevar a Powder porque era demasiado pequeña y antes de que estallara desconsolada en un mar de lágrimas en la esquina del sótano, Vander había optado por enviarla a una pequeña misión a la tienda de Benzo.
En esas ocasiones Powder se olvidaba de todo a mientras pasaban la tarde explorando y revisando el catálogo de baratijas y tesoros de la tienda, recordaba el tono de voz de Benzo al contarles la historia de algunos objetos e instrumentos, desde cajitas de música con compartimentos secretos hasta extravagantes objetos de uso común en Piltover que terminaban empeñados en la tienda.
En aquellos lejanos días podían darse el lujo de intentar reparar algunos de los objetos rotos y experimentar, equivocarse, reparar e imitar bajo la atenta guía de Benzo y al caer la noche, y tenían suerte, recibían una humeante ración de curry para compartir.
- ¡Es como el que comíamos de niños! – dijo suspirando
Ekko no contestó, simplemente la observó mientras le pasaba un termo que aún conservaba un poco de bebida caliente. Pow…, no Jinx, se repitió mentalmente, Jinx ya no se parecía tanto a la temida bruja que asolaba la Academia de Zaun, la misma que sus amigos temían y alucinaban, era como si por un momento hubiera podido evocar fragmentos de su vieja amiga y no de la malvada niña mimada bajo protección de Silko.
- Pareces más tranquila
- No había comido en días – admitió suspirando– me supo a gloria
- ¿entonces no te molestará que te pregunte por que lo hiciste?
- ¡sabía que era una trampa! – dijo furiosa
Ekko se arremolinó en su asiento tratando de pensar en las palabras correctas para apelar a la mejor parte de esa vieja amiga que a veces se asomaba bajo la superficie de Jinx.
- Vi está desconsolada
- ¡debe de estarlo!, ¡Se va a vivir con Caitlyn!
- Jinx – dijo haciendo una pausa - todo mundo sabía que en algún punto iba a pasar, no necesitas ser un genio para notarlo, Vi bebe a mares por Kiramman desde los días de esa mentada academia militar en Piltover.
- ¡Una piltie!
- ¿Y esa es una tragedia? – dijo sonriendo
- ¿acaso no lo es?
- Podría haber sido peor – dijo en tono burlón – pudo enamorarse de la rata mutante del Sumidero
- Ese es un buen punto - admitió tratando de suprimir una sonrisa – ¡pude ser la cuñada de la rata mutante del Sumidero y no de una noble mangosta piltoveriana que vino a robarse a Vi!
- Más bien al revés
- ¡Cómo te atreves!
- Lo que intento decir, es que no puedes elegir de quien te enamoras
- ¡Y ahora resulta que eres un experto en temas amorosos! – dijo furiosa
- Nunca me atrevería – dijo mientras guardaba discretamente la fiambrera - pero no necesito ser un genio, para notar que si Kiramman se lo pidiera , Vi la seguiría al mismísimo fin del mundo y no por eso dejaría de ser tu hermana.
Jinx se llevó las manos al rostro, escuchando todo desde la voz de Ekko parecía que todos sus planes de venganza contra Caitlyn y Vi se resumían a un muy infantil berrinche y le avergonzaba sentirse así precisamente frente a él, estaba en un terreno desconocido y eso la asustaba. La versión de Ekko que tenía frente a ella no era ese niño de ojos grandes y mente rápida con el que había jugado cuando era pequeña, sino un joven de mirada penetrante que observaba con mucha atención cada uno de sus movimientos, como si los estuviera memorizando una vez más.
- ¿estás segura de que es solo eso? – le dijo en tono serio
- ¡Sevika será mi tutora legal en el momento en que Vi abandone Zaun!
- Pero Vi siguió a Kiramman ese mismo día
- ¡Qué!
- Y técnicamente – dijo sacando su reloj – a estas horas estamos en tu 4º día de tu fuga, Sevika no debe estar precisamente contenta , así que si quieres recuperar parte de la relación de tu hermana y algo de tu vida, estamos en una carrera contra reloj. Y eres la persona más afortunada del Runaterra, porque estoy dispuesto a ayudarte porque entiendo la posición de Vi - dijo mirándola intensamente - pero, la ayuda tendrá un precio
- ¡Ekko no me mires así!
- ¿Cómo te estoy mirando? – dijo inocentemente– me temo que es mi única mirada
- ¡Cuál es el precio! – dijo irritada
- Sé de buena fuente, que a pesar de ser la pesadilla de la Academia en Zaun, eres un prodigio en ciencias
- ¿A cuál de tus múltiples seguidores le debo el honor de esa filtración?
- Jinx, nos conocemos desde niños, hemos tenido altas y bajas - dijo observando el gesto de creciente irritación- tu fama te precede e incluso mi tutor ha escuchado de ti en la misma Universidad de Piltover.
- ¿de qué estás hablando?
- Jinx, necesito de tu mente brillante y tu necesitas de toda la ayuda posible para evitar estar bajo la mirada de halcón de Sevika, que pienso que no será tan malo… pero, será un quid pro quo, pero antes que nada necesitamos llegar a ciertos acuerdos…
- Supongamos que tu propuesta me interesa – dijo Jinx intentando aparentar más seguridad de lo que realmente tenía mientras jugaba nerviosamente con una de sus trenzas - ¿Cómo me ayudará esto con Vi y Sevika?, y a todo esto. ¿Qué ganas tú de todo esto?
- Eso es algo que debemos discutir camino a casa – dijo mientras sacaba un periódico de uno de los bolsos de su chamarra.
- ¿Dónde conseguiste esa chamarra? - dijo acercándose a tocar la prenda - ¡No dejo de imaginar las posibilidades!
- Olvida la chamarra, lee:
Trends: Colorida fiesta en honor a la campeona de Piltover y Zaun
“El pasado día… xyz … Se llevó a cabo una emotiva reunión para conmemorar el nuevo campeonato de VI, que derrotó a bla bla bla, em tantos rouds, bl bla - en la que los colores brillaron dieron un nuevo sentido a la celebración del nuevo campeamento de- bla, bla, bla - . No sabemos si este evento marcará un nuevo trend, pero nuestros informantes comentaron que no habían asistido a un evento tan original en décadas… “
- ¡El lado positivo es que ahora puedes ser organizadora de fiestas
- ¡Esto no puede ser!
- Esto es una pequeña muestra del poder de los Kiramman - señaló Ekko - como podrás ver en las fotografías, están más unidas que nunca.
- Te odio por esa imagen mental de mi hermana
- Te odio más por compartirla
- No tenemos más remedio que ser cómplices en esta pesadilla – dijo mientras resoplaba su flequillo- ¿Cómo llamaríamos a esta alianza temporal?
- ¿Viejos amigos con intereses comunes?
- Frenemies - dijo ella
- Me parece razonable
Ekko sintió que por un momento se relajaba, la verdad es que no pensó que lo lograría, en mas de una ocasión se imaginó que Scar tendría que rescatarlo una vez más o al manos estaba casi seguro que estaría esperándolo con un botiquín de primeros auxilios. Pero estaba en una carrera contra reloj, no solo por salvar la relación de las hermanas, sino como Heimerdinger le dijo que si tenía la intención de presentar su proyecto en la feria de este año, no podía seguir en solitario, que nadie vive en una isla, necesitaba a la persona adecuada para seguir adelante con su proyecto y después de una desesperada búsqueda, él estaba plenamente convencido que solo Jinx en todo Piltover y Zaun, podría ayudarlo.
¿Qué podría salir mal?
Absolutamente todo,
pero a estas alturas valía la pena intentarlo.
