Work Text:
Te escribo esta carta esperando que te llegue hacia donde quiera que estés. Sinceramente, dudo mucho que hayas llegado al cielo.
El mundo y la gente siempre han sido aburridos, y lo son aún más ahora que te has ido. No me importa si las palabras de desprecio que me dijiste aquel día eran porque realmente no me necesitabas más y ya no querías saber nada de mí, de igual forma, voy a seguir persiguiéndote como un parásito, porque me molesta que estés descansando tan plácidamente mientras yo sigo aquí, cargando tu estúpido sueño muerto.
Debiste decir algo, al menos avisarme para pedir que no hubiera un partido tan importante ese día. Perdí mi pase al mundial sub-20 por tu culpa. Incluso muerto me arruinas la vida.
Supongo que tu delgadez extrema, tus ojeras y tu mal humor debieron advertirme de algo, pero no me dí cuenta. España te trató mal ¿Eh? Mala suerte, como siempre.
…
…
…
Lo siento.
Sólo… lo siento. Estábamos tan lejos que, bueno, en realidad no pude hacer nada. Me molesta que haya sucedido de esta manera, que la policía de Madrid haya tenido que descolgar tu cuerpo después de las quejas de los vecinos por el mal olor, que ni siquiera haya podido ver tu estúpida cara porque la putrefacción hizo que se te salieran los ojos.
Creí que eras mejor que eso.
Quiero que vuelvas.
Vuelve, para poder gritarte que lo que sientes es una tontería y no vale la pena cometer tal humillación hacia ti mismo.
Vuelve, para poder darte un golpe, literal y de realidad, y poder gritarte que tu mala suerte sólo existe en esas malditas paletas baratas, que no debes tomártelo como guía de tu vida.
Te odio, porque ya no puedo ir a la bahía sin pensar en lo imbécil que fuiste, porque no puedo patear un balón sin recordar en que eso probablemente fue una de las razones que te apagó, porque no puedo jugar un jodido partido sin recibir miradas de lástima por la cobardía que tú cometiste.
Si hubieras dicho algo…
Si tan solo hubieras sido lo suficientemente valiente como para haber hablado…
Quizá habría podido hacer algo para obligarte a volver a seguir nuestro sueño juntos.
—Rin.
