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キスと噛みつき - Besos y mordidas

Summary:

En los exámenes Chunin, Temari creyó que Tenten no era más que una beta orgullosa… hasta que su lobo la deseó.

Dos alfas destinadas a enfrentarse descubren que hay una atracción más salvaje que la competencia: el deseo de pertenecer, aunque el mundo les diga que está mal. Entre celos, cicatrices y promesas rotas, Tenten y Temari aprenden que no hay reglas que detengan a un corazón alfa.

Chapter 1: 狼 → Lobo

Chapter Text

—El siguiente combate será entre Temari de la aldea de la arena y Tenten de la aldea de la hoja —Hayate dijo en voz alta para llamar la atención de los espectadores.

 

Los hermanos de Temari solo miraron hacia abajo, con cierta burla en sus rostros. La chica de Konoha no despedía ningún olor, así que se podía asumir que Tenten era una beta. Por su parte, Gai sintió cierta preocupación ante esto, sabía que su discípula todavía no tenía su presentación y estaba frente a una alfa bastante intimidante. 

 

—Gai, no deberías preocuparte tanto —Kakashi colocó una mano en el hombro del otro jounin—. Cuando un ninja tiene grandes habilidades en combate, la casta a la que pertenece es lo de menos.

 

—No es por eso —Gai trató de volver a su clásico tono confiado y enérgico—. Es que me parece ver una mirada diferente en esa chica.

 

Todos a su alrededor miraron a Gai con una mueca de confusión. Hasta Rock Lee sintió que esta vez su maestro no estaba siendo claro con sus explicaciones. Naruto y Sakura buscaron el rostro de Kakashi, que a pesar de estar cubierto por una máscara podía expresar una amplia variedad de emociones, con la esperanza de encontrar una respuesta. Sin embargo, hasta Kakashi se notaba confundido.

 

—¿A qué se refiere, Gai sensei? —Rock Lee rompió el silencio.

 

—Me refiero a qué esa chica parece ver con hambre a Tenten —dijo en tono inseguro—. Cómo cuando un lobo ya está listo para ir tras su presa. O cuando un alfa ya ha elegido quién será su pareja.

 

—Pero eso solo ocurre de alfas a omegas ¿No, Gai sensei? —Sakura estaba más confundida que antes.

 

—En realidad, eso es muy común en los alfas —Kakashi contestó al notar que su homólogo no reaccionó rápido—. Cuando yo era más joven y me presenté como alfa, era muy común que a mi lobo interno le llamara la atención otra persona aún sin saber su casta. Una vez que este se daba cuenta que era otro alfa o un beta se calmaba, pero  primero se guía por el aspecto físico.

 

—Tu compañera es una beta ¿Verdad, cejotas? —Naruto se dirigió a Rock Lee, quién quitó su mirada de la pelea que se estaba llevando a cabo en la parte de abajo.

 

—Aún no lo sabemos, pero Tenten es igual que yo —dijo tocando su barbilla para mejorar su memoria—. Ninguno de los dos ha tenido presentación a diferencia de Neji que es un alfa. Pero, en mi caso, los doctores ya me confirmaron que soy un beta. Con Tenten solo queda esperar un par de meses antes de asegurar su casta.

 

Un fuerte golpe y un pequeño alarido de Tenten hizo que todos regresaran su vista a la pelea, dándose cuenta que Temari había ganado. Gai casi pierde el aliento al notar que la chica de la arena seguía viendo raro a Tenten.

 

—La ganadora es Temari —Hayate dio por concluido el combate.

 

Temari se sentía rara, no podía entender porque no podía dejar de mirar a la su rival. Sentía como su lobo observaba con atención a la chica, acechándola y analizando cualquier movimiento que la beta pudiera hacer. La de la arena se quedó observando con atención el rostro de la menor, sus facciones le parecieron bonitas a pesar de las heridas y el polvo por los días que pasaron en el bosque.

 

—¡Temari, ya déjala! —Gaara le gruñó desde la parte de arriba, rompiendo la ensoñación de la mayor—. Ya no pierdas tú tiempo con esa basura y recuerda nuestro plan.

 

Temari quería ignorar eso, pues su lobo no se quería separar de esa chica. Pero le daba mucho miedo la reacción que pudiera tener su hermano menor si lo contradecía. Así que a pesar de las súplicas de su lobo interno, y viendo que Rock Lee se acercaba corriendo hacia ella, lanzó a la chica de tal manera que cayera en los brazos de su compañero sin hacerse daño.

 

🐾🐾🐾

 

La primera etapa de la fase final del examen chunin había terminado. Los hermanos de la arena se encontraban en el hospital, al igual que muchos de los locales que habían resultado heridos durante ese tiempo. Gaara había ganado, pero Rock Lee había logrado infringir una gran cantidad de daño cómo ningún otro rival había podido. Kankuro y Temari sabían que no tardaría en sanar, pero no debían dejarlo solo por el bien de la misión que se les había encomendado. 

 

Temari estaba perdida en sus pensamientos, su lobo chillaba inquieto por estar lejos de aquella chica a la que había derrotado unas horas antes. Por lo que alcanzó a oír en la parte de arriba, todos los de su aldea asumían que sería una beta, además ella no había percibido ningún aroma en su contrincante. Aunque, su lobo se comenzó a inquietar en todo el combate y ella también sintió un enorme deseo de poseer a esa chica en todos los sentidos.

 

—Kankuro —llamó a su hermano, quien solo le carraspeó con fastidio— ¿Cómo se llamaba la chica contra la que me tocó pelear?

 

—Yo que sé —dijo con notas de desprecio en su voz—. No le puse atención a nadie de esos gusanos. Además, no sé porqué te interesa saber sobre una simple humana.

 

Temari decidió regresar a su pensamientos, en dónde solo estaba la chica de Konoha que la había prendado y había inquietado a su lobo. Pensar en la manera que había caído en su abanico, viéndose tan indefensa, provocaba una sensación de posesividad que nunca había experimentado antes.

 

Su mente la llevó hasta el cuello de la chica y sintió como sus encías comenzaban a picar. De inmediato quitó esos pensamientos de su mente, pues podía comenzar a sentir caliente su cara.

 

“La quiero, la quiero para alfa. Quiero que sea de alfa” su lobo le exigió entre gruñidos.

 

—Creo que yo también la quiero para mí —dijo lo más bajo que pudo—. Es una simple beta, pero ella debe calmar lo que inició en mí. 

 

“Marcala para alfa”, dijo su lobo antes de volver a su estado normal.

 

—Será mía antes de mi próximo celo —volvió a decir para sí misma—. Sin importar sí la tengo que forzar. Esa beta será mía.