Chapter Text
Parecía ser que al río Luo le gustaba el drama.
Entre más nieve caía, más blanco y frío se volvía todo. Esta escena era tan similar al día en que nació Luo Binghe.
Bastante parecido, desgraciadamente.
Shen Qingqiu posó una mano en su estómago, incrédulo. Simplemente se había descuidado un momento, y cuando se dió cuenta, su estómago estaba cubierto por el líquido rojo.
Estaba aturdido. ¿Cómo había pasado eso? Él, un inmortal que no era conocido por ser débil en la batalla, había sido herido gravemente por un joven sin nombre. El joven era bastante parecido a él, si se ponía a pensar, pero cuando estás a punto de morir no puedes pensar en eso.
Su único pensamiento fue: Luo Binghe .
Y fue lo unico que salio de su boca. La voz angustiada de su antiguo discípulo no tardó en llegar a sus oídos.
Binghe, no grites...
Shen Qingqiu caminó rápidamente hacia él con una energía que ni él sabe de dónde sacó.
No se necesita mencionar que no quedó nada del joven que lo había atacado. Luo Binghe era tan fuerte.
Shen Qingqiu no pudo admirar más porque cayó de rodillas, por suerte su amado alcanzó a agarrarlo antes de que cayera completamente.
—¡Shizun! —gritaba mientras lo abrazaba y hacía que sus parásitos sanguíneos curaran aquí y allá. Pero era inútil. Shen Qingqiu no era el protagonista, él debería haber muerto hace mucho realmente, que llegara a vivir tanto era un milagro.
Naturalmente, moriría tarde o temprano. O no... y esto simplemente no debió haber pasado.
Lo que fuera, el punto era que Shen Qingqiu estaba muriendo y solo pudo aceptar la idea.
Shen Qingqiu miró a su esposo, el cual estaba llorando como nunca. El corazón de Shen Qingqiu se hundió y dolió horrible. No le gustaba ver a Binghe llorar, y menos por él, pero ahora sus lágrimas caían sin parar.
Tomando el rostro de su marido entre sus manos, como si apretarlo demasiado fuera a romperlo como una hoja seca de un árbol en otoño, él habló: —No llores, niño tonto.
Aunque lo reprendió por llorar, Shen Qingqiu no era diferente. No sabía en qué momento también empezó a llorar tanto como Luo Binghe.
Dos hombres adultos, llorando uno frente al otro, ¿qué era esto?
Haber sido un inmortal tenia sus ventajas, una de ellas era que si iba a morir, podia durar mas que el promedio. Así que podía hacer unas cosas antes de finalmente morir.
Shen Qingqiu pasó sus manos por el cuello de Luo Binghe y lo abrazó, atrayéndolo a un beso y ahogando los llantos. Shen Qingqiu normalmente no iniciaba los besos, pero en este momento, sintió una fuerte necesidad por hacerlo. Quería a Luo Binghe, no quería alejarse de él ni un segundo. Era su esposo, ¿no podía estar con él en sus últimos momentos? También era bastante guapo incluso si estaba llorando y se veía tan roto, su rostro siempre fue una bella vista.
Mierda, Shen Qingqiu no quería morir... él quería disfrutar de su esposo por más tiempo.
Luo Binghe lo levantó en brazos y fue corriendo al pueblo más cercano. No podía volar en su espada por lo agitado que estaba y temía caer, pero sus pies eran rápidos y podría llegar al pueblo un tiempo.
Había algo que Shen Qingqiu sabía bien, y eso era que, entre más rápido corre la sangre por el cuerpo, más caliente se mantiene. Entre más sangre se pierde, más lenta se vuelve. Entre más frío hace y más lenta corre la sangre por el cuerpo... No esperes buenos resultados. Shen Qingqiu sentía que dentro de poco ya no podría mover sus extremidades.
Incluso en su mundo moderno, salvarlo sería difícil.
Su corazón en cualquier momento se detendría. Shen Qingqiu pensó con autoburla, que, su vida se irá nuevamente y esta vez no habrá una planta que lo salve.
Qué desastre. Debió haberse quedado en casa.
... Pensando en las opiniones disponibles. Luo Binghe podría revivirlo en el mousoleo sagrado, pero Shen Qingqiu no estaba seguro si eso funcionaría debido al estado de su cuerpo. Binghe tampoco tenía a Xin Mo, lo que dificultaba entrar.
—Binghe, puede ser que... muera aquí. Así que no quiero irme sin decirte que... te amo. Aunque no te lo digas seguido, en realidad siempre te he amado más que a mi alma. —sus lágrimas cayeron nuevamente, su voz se rompió y trató de reír— No lo olvides, porque es algo que solo podrá decir una vez.
—Te amo.
Tan dramático él, ¿qué era esa cursilería...? Pero no pudo evitarlo, realmente quería decir eso.
Su cuerpo se sintió tan frío. Luo Binghe no había dicho nada todavía. Shen Qingqiu se estaba asustando, temiendo la razón por la que su esposo estaba en silencio, por lo que agregó: —No tienes permitido acabar con tu vida después de que yo muera.
Esto parecía golpear a Luo Binghe. Había acertado.
—¡Shizun! No puedes decir eso, yo... Yo no podría vivir sin ti, no puedo hacer eso... No quiero, no puedo. Después de todo lo que ha pasado, ¡sabes que prefiero morir antes que tener una vida sin ti!
Shen Qingqiu usó de sus últimas fuerzas para golpearlo en la cabeza.
—¡No digas eso! Eres joven aún, no puedes acabar con tu vida por mi culpa. —una bocanada de sangre salió de su boca. Los dos se congelaron. La situación era tan familiar.
Luo Binghe se veía tan mal .
—Shizun, no puedes abandonarme otra vez... No otra vez, por favor... Resiste.
Los parásitos sanguíneos de Luo Binghe seguían tratando de hacer que Shen Qingqiu no perdiera tanta sangre, pero a este punto no pudieron hacer mucho. Estaba muriendo.
Shen Qingqiu cerró los ojos, culpable. Y sólo podía susurrar palabras de amor. Él nunca fue un romántico y se sintió mal por eso cuando su esposo era todo un romántico de primera, pero estaba bien, siempre había pensado que habrían muchos momentos en el futuro donde podría mejorar en eso, pero justo ahora se daba cuenta de no habría un futuro. Así que quería sacar todas sus palabras de amor de su cabeza para que Luo Binghe las conociera antes de tener que irse.
Amaba tanto a este hombre que dolía. Era su divino castigo.
Sus labios estaban blancos, lo único rojo ahí era la sangre que los teñían de aquel color. Su rostro con una fina capa de hielo, era una belleza triste de ver.
Mientras estuvo con vida, fue un hermoso inmortal que cautivó a las personas con su belleza y su personalidad suave. Ahora, muerto, seguía siendo una belleza. Una sonrisa se mostró en su rostro, mientras su corazón daba su último latido.
Luo Binghe paró en seco y su expresión estaba llena de shock. No podía creer lo que estaba pasando, no quería creerlo. —¿Shizun?
Shen Qingqiu había pasado por mucho para tener un poco más de 35 años. Y había muerto por lo menos cuatro veces, de diferentes maneras, a las cuales, por alguna razón había revivido.
Pero esta vez fue diferente, ya no reviviría. No había un plan detrás o un Sistema extraño que le diera un paquete especial.
...
¿O sí?
Por supuesto que sí.
[Error.]
[Error encontrado.]
...
[Pasando a hibernación y copia de los archivos.]
[Cargando...]
[¡Un gusto saludarlo, anfitrión! Hubo un error en el Sistema, por lo que fue transferido a otro server junto al protagonista Luo Binghe.
No habrá misiones ya que es algo temporal.
¡Este Sistema le desea la mejor de las experiencias mientras solucionamos el problema!]
Shen Qingqiu quería saber quién era el creador del Sistema, y torturarlo durante cien, no, doscientos años seguidos. ¡Sin piedad para él!
